miércoles, 23 de noviembre de 2005

lo que es no saber vivir.
lo que es no saber correr.
lo que es no saber nada.
no sé si lo sé. ni tampoco si él lo sepa.
creo que no nos urge saber.
todo está en saturno
y sus polvos están en mis manos.

martes, 8 de noviembre de 2005

litros de helado
hoy no puedo dormir. y es noche. hay estrellas y he comido lo suficiente como para tener el amodorramiento sutil que acaricia las pestañas sin maquillar como para lentamente mecerme en los brazos de un sueño, bueno o malo pero que me haga sucumbir ante el sentimiento flotante de la inmovilidad... ¡claro! pero todo esto se podría si marcial por vez primera se quedara quieto, tal vez me abrazara y así ambos en una simbiosis perfecta, una gemación absoluta, un réquiem... uniéramos nuestros sonidos durmientes y al fin poder descansar. pero, ¡¡¡¿¿¿cómo???!!! eso para él sería un sacrilegio, la excomunión de su templo santo de la imprudencia.
marcial, sí, el del cuerpo fornido, alto y de brazos fuertes es el alguien que ansié algún día abrazar mientras reposaba mi cabeza en su pecho amplio, firme. y vaya hombre que me he conseguido! todas las noches él permite que me bañe primero o bien que juntos revoloteemos la espuma de esa tina defeña... es divertido. no puedo negarlo; a veces, hasta me seca delicadamente con esa toalla cursi que nos regalaron... la mía dice él y la de él... pues ella (que cursilería más grande, usamos esas toallas porque son regalo de su madre. y es que la verdad, preferimos gastar dinero en todo menos en toallas para secarnos... total, tenemos unas toallototas con referencias maridiles), me trata como muñequita de porcelana y cuando su buen humor descarna, palabras lindas me susurra al oído.
me dirijo al cuarto y cubro toda zona de mi cuerpo con crema hidratante. odio la resequedad que este frío me provoca, ambos lo sabemos. él, mientras se rasura y hace "uso" de su toalla, aunque siempre, siempre de los siempres la deja en el piso empapada y corre desnudo del baño hacia el cuarto. yo, acostada, acomodada de tal forma que armo el cuadro perfecto para una noche, ya sea derroche de pasión con marcial, o un dormir acurrucados, o una noche de besos tiernos o desaforaciones como las que comúnmente tenemos... pensando todo esto estoy, aún sabiendo lo que pasará, cuando llega corriendo desnudo, empapado... con sus rizos estirados por tanta agua que le corre entre los cabellos... me descobija, se mete a la cama y me abraza riéndose como si fuera la gracia más grande que ha hecho, él no lo sabe pero eso me enfurece sobremanera... deja de reírse y esta ocasión queda rendido a mi lado. me pongo de pie, me dirijo al baño a cambiarme la ropa, mi linda bata corta con círculos de agua por todos lados... me río frente al espejo y opto por ponerme un pijama de franela... la verdad tengo mucho frío.
la cocina sola y un bote de helado con galletas me hace ojitos (no como los de marcial... esos son encantadores), me sirvo un poco y estando en la puerta del cuarto... él está plácidamente dormido... con su mano extendida sobre el lado donde yo, yacía encabronadísima por las gotas que chorreaban en mi espalda... veo sus ojos cerrados, su espalda ya seca... unos rizos húmedos y el rostro que todas las mañanas cuando lo miro, pienso "¿porqué no me dejas soñar?" "¿será que son todas tus manías las que me tienen aquí?" "no tienes idea de como te odio cuando dejas la toalla tirada en el baño, cuando corres por el cuarto y dejas todo el piso mojado... es cierto, no puedo odiarte... a tí, no"
zzz zzz... zzzz ahhhhh! (dos tres bostezos)
marcial... ya despiertáte!!!! ¿no piensas ir a trabajar? vístete por favor... no pensarás salir a la calle solo en cobija! marcial, cielo... marcial, deja de reírte... suéltame! ahorita no! es tarde, se nos va a hacer.... t.a. .r. d. e.