jueves, 23 de septiembre de 2010


.Teníamos solo 10.

¡Desde esta rama al piso!
¡Nah! No creo que haya tanta distancia...
No nos vamos a lastimar, ¡¡¡anda!!
Vamos, Pascual, si lo podemos brincar.
-¡Te he dicho que tengo miedo!-
-¡No quiero!, que no quiero, ¡coño!-
Me gritaba lleno lágrimas,  con las bolsas rotas y
todas nuestras canicas enterradas en el lodazal.

¿Y quién lo iba a decir?
Hoy ando en ese futuro del que nos burlamos
Dije ésas, sus mismas frases, pero me las han dicho más.
Sí, he llorado con ellas, me han dolido… me han…
¡Ah! pero, ¿y Pascual?,  a Pascualmiedo no lo he vuelto a ver.
-¡Te he dicho que tengo miedo!-
-¡No quiero!, que no quiero, ¡coño!-
Le han de  gritar con la cara llena de lágrimas, 
Se ha de acordar de las canicas enterradas
y de la miseria del tiempo cuando hace extrañar.