martes, 21 de febrero de 2006

ah dió! mira cómo son las cosas!
¿cómo es esto de no tener con quien sentarte y que te vea masticar la milanesa con harta salsa verde? hoy pasó. el lugar repleto. una sola mesa con un solo comensal. él, parecía un otaku perdido y con ligeras marquitas de acné por tanto darle al ragnarok, comer chettos y pasarse la mano llena de queso por los sensibles poros. se llama toño. ¿puedo sentarme a tu lado? – le dije con voz quedita, esa vocecita que sale cuando esto de la chole te invade y cala un frío bestial como el olor de queso roquefort en un .terranova.. crema de queso, trozos de pan con ajonjolí, papas/pollo/ejotes, dolor de muelas y los braquets llenos de arroz. ufff! vaya día! y hago mis lindos prorrateos y veo que ando desfalcada, ofuscada, encabronada y asueñada… no me queda más que seguir los pasos de aquel nigeriano que pasa trotando todos los días rumbo al anexo donde tomo mis buenas horas sentada ante el pi.ci. y caminando entre la bola de “piedras volcánicas extrusivas” (tss el marito me enseñó cosas pa tener un florido lépzico) recordé la picazón que me aqueja desde hace ya varios días… el gato del vecino de enfrente (más flojo que calzón de huila) llamó mi atención un día, lo acaricié y el hijo de su gata madre me arañó dejándome un ligero hilo de sangre que hasta la fecha no dejo de rascarme.


el nigeriano ha apresurado el paso, pensé alcanzarlo y preguntarle: “guats llur néim morro nuevo?” pero ese hombre no camina, dá zancadas! nel! y rezagada como 15 metros, me llega a la mente la vez que con esa misma mano resolví una ecuación en clase… y cómo le dí copia a gloria pa una tarea de matrices y ella gandallamente se puso la corbata diciendo que los resultados de la tarea eran iguales en todo el salón porque ella les había dado la tarea ya que todos la acosaron. jajajaja. reprobé la materia por “copiona” aquella vez y ella "exentó". creo que me dá mala suerte mi mano derecha y decidí escribir ahora con la izquierda… pero qué lata! despejar “x” nunca ha sido tan difícil desde que usaba la mano izquierda. y así entre tropezones y que se me trabó el tacón en uno de estos ejemplares volcánicos, me quedaba viendo las manos: derecha (inservible) / izquierda (la neta!). qué difícil es tomar decisiones! qué difícil es deshacerme de lo que quiero: mi más!

entro por la puerta con el loguito de “facultá de ingeniería” y él está diciendo: “fili, ¿cómo vas con la base de datos?


.esto así es y nada cambia.

lunes, 13 de febrero de 2006

en nuestra deformidad, hay un gusto sutil por la misma muerte. después de lamer tu dorso. exhalas lento. como si quisieras irte.
atrás, en la espalda… tus manos se encajan. apretar temprano los ojos. arquearme dentro, destrozar tu aliento. no! no, nos retumban pláticas. no miras el teléfono, yo no tengo ningún número que marcar. un shhhhh

vamos! acéptalo! me miras, y me miras tímido como un niño.
te ayudo, te digo ­–eres mi aire- y emblandezco lo oscuro de mis ojos para que pueda resbalarse por tus manos… pareciera dolernos. entre gestos-sonidos sordos: la flagelación dulce. mordidas cortas/eternos sus segundos. las veces que mi cintura es acomedida. las veces, mis dedos, tu pecho, los rizos despiertos. este desvelo.


así nos vamos acabando los tiempos, tu gloria explotando. las risas nerviosas. mi temblor llegando. nuestras noches cómplices, tan robadas y propias. los suspiros largos… el olvido de todo: tu presencia en la mía, el cinismo de la mía en la tuya.

.se llama cansancio de la gente que ama (has dicho)
.no es más que muerte y no cansancio (te refuto)

la dulce y venenosa muerte que nos damos:


.el filo de mi boca en tu cuello

.el filo ardiente: tus manos rozando mis caderas.