hablaré poco de tí
porque aún te guardo respeto.
anoche no quise verte doblar la esquina
pensé en ecos. en una voz perpetua para no olvidarte.
ví tus ojos feroces llenarse de coloradas ganas,
me vi dolosa con estas ganas de no quererte,
con ganas de dejarte pasar,
con ganas de mostrarte mundos donde todo lo que quieres, se pueda.
creo que me dió tristeza observar al gato
lo miraba tremendamente al despedazarse porque te ibas.
no quise llamarlo y traerlo de nuevo al portón,
dejé te siguiera, te lamiera el rastro para luego contarme tus rumbos.
te ví bajando la mirada y doblar tu andar para darle la última caricia.
escuché tu silbido para que aquel taxi se detuviera
bien seguro ese chiflido, el gato espantado.
yo solo escuchaba, observaba al gato.
subiste al taxi. el gato maullaba.
tu llorabas, yo lloraba. la puta despedida sin vernos.
quisiste irte por eje central. el gato maullaba tu retirada.
el taxi echaba reversa. yo con un desgarre lento en la garganta.
el gato te gritaba, te decía: no me dejes, coño! no te vayas!
llanta trasera con ese obstáculo blando.
un maullido ahogado. el last one.
un "puta madre" dicho con tu voz grave y tersa
el taxista preocupado.
yo consciente de que mi gato ha muerto
y de que viajas directo a un nunca
a un "tu no volverás".