Ay sí! Hace ya como seis meses conocí a un hombrecito (por cierto un tanto dudoso de sus preferencias sexuales) simpático, culto, platicador y un tanto presuntuoso por sus modales afrancesados y su correcta postura al sentarse (puto! le gritó la ñera de carmela en el centro del zócalo huajaqueño cuando él se dirigía erguido, dando cada paso como en una pasarela del calvin kleincete ese, por una nieve de tequila... o sea el cobre se trae pero se pule de vez en cuando no crees?) ... en fin! el hombre en cuestión, llamémosle nepomuceno... (es preferible este nombre a que les revele como le gustaba que le dijeran) me invitó a comer una vez frente a bella artes en oaxaca, me explicó el arte de bailar y todo lo que conlleva saber expresarse con el cuerpo. me llamó tímida por como tomaba la taza de café y que yo revelaba seguridad al tomar un tenedor y por mi mirada directa. me habló de los distintos géneros de música y como cada compás puede ser interpretado con gestos, miradas y asimismo poder dar origen como a una obra teatral siendo el intérprete el cuerpo humano... me habló de la sensualidad con la que se debe jugar al bailar, de la samba, el mambo, el tango, bossa nova, el folklore de cada país... ya para eso yo me estaba imaginando a .j.u.l.i.t.o. a media luz, tango como música de fondo, yo en un vestido entallado... y él todo apuesto pidiéndome una pieza de tan refinada música... perdí el hilo de la conversación, hasta que el rubor de mi cara me delató y nepo me dijo: "sí, sé que te hubiera emocionado haber estudiado en bellas artes como yo y haber ido a recibir clases con los alumnos del bolshoi"... reí en mis adentros diciendo un "sí, sería genial poder vivir eso" ... la verdad me recuperaba de mi sueño pseudoromántico y caía en cuenta de la jotez de nepo.
muy educadita le dije que me retiraría al tocador un momento (o sea no podía perder glamour... no iba a decir voy a echarme una .miada. como mi amada carmela), me dijo: claro, linda! te espero, para que vayamos a un recital en el edificio de enfrente.... fuí al tocador, me reí un poco de la situación rara y me dije... "me cae que ahora si le doy a la bailada... ¿porqué julito del mal no me ha hablado?... este lugar es caro, coño! no traigo la tarjeta! calma primorcito primaveral! toma el dinero de la tanda y luego lo repones... ni modo ya no te regresas a villa... pero síguete creyendo la chicha" salí de la más correcta forma del lugar oloroso a limpio valle sanitario... nepo no estaba en la mesa... sentí como empecé a tragarme mi choro de la homofobia... y estuve a punto de balbucear perdiendo toda finura: "tenía que ser puto".... cerré los ojos, respiré profundo, volteo y lo ví sonriente pagando en la caja, llamándome con un gesto sutil hacia donde él estaba. vamos muñeca, que esto empieza pronto.
no soy homofóbica. ah! pero ya me gusta bailar!
