de repente entender cosas complejas, no suele ser algo divertido, apasionante... más bien es cosa de ego.¿ego? ¿pero qué es el ego en estos tiempos?
para un músico, podría ser una canción entera emulada por perfectos arpegios, armónicos, una lágrima cayendo de la emoción al tocar una pieza. un , un... ay tú sabes.
periodista, oh! sí! el ego de un periodista. escribir una nota a mano alzada sintiendo la rapidez de un grafito o un buen roller resbalar en un pedazo de papel mientras la información se quiere escapar. la calma de las gafas: cansadas, abarrotadas de tanto leer. sí, como tú marcela.
diseñadoras de modas. tela, papel, piedra y tijera. amar vistiendo a la gente es un fetichismo grato, gratísssimo. emprender el vuelo fácil y grosero con una aguja, hilos de seda y deseos desatados mientras el agua se vá se vá, se fué. rose, nunca entenderé como tu imaginación salta, brilla, se revuelca y regocija en placeres pequeños. rosemente brinca.
escritores lamedores de esquizofrenias, paranoias, dolores de muelas y enredos del corazón. el ego se vé golpeado por flamas hirientes, letras frondosas que se despintan en uno, dos o tres gritos. el orgullo crece si la lectura llama, si la fibra sensible cede. si lo que se siente se atrapa.
yo y mi ego más profundo. sentirme paralítica, parapléjica... un lindo vegetal. tengo maceta color tierra y hartas espinas enfundando sed de ganas. mis colores pálidos, serenos. no hay movimiento. dejo que los ancianos se sienten en mi silla. que mis hojas sean acariciadas solo por el viento. no tengo dolores, yo los provoco. YO LOS PROVOCO. tengo un ego centrado en la fotosíntesis y flagelos rosa. lo verde es una liberación de transeúntes células que emanan vida. vida peligrosa/agitada/deseosa de noches en vela y de terremotos que provoquen ese despabilo esperado para salir de esta maceta, sacudirme las espinas y echar este barco a la extensísima mar.╝
