viernes, 16 de diciembre de 2005

╣¡ah cómo son las cosas!

cuando andaba jugueteando con las flores primaverales de la inocencia y era cual mocosita hija de hacendado bigotón tomando clases en el "parbulito" de la comuna, las situaciones molestas. embarazosas, los dolores, los espasmos, ¿qué? clarísimo que no existían... me gustaba emiliano, el hijo del herrero... un niño moreno de pestañas largas, sonriente y jugando siempre con la manguera de jardinería de aquel .quindargardan. ah! recuerdo bien el vestido de flores y osos que la abuela me puso, el pañuelito bordado prendido de mi vestidito cursi y las dos colitas que bailoteaban por los pasillos mientras corría con mi bola de futuras viboriles amas de casa que tenía por amiguitas. emilianito me miró aquella vez y con toda la saña del mundo... me recetó un gentil chorro de agua. me enfermé y estuve con gripita de guajolote fino toda una semana.


digamos que pasaron los días, años. la secundaria, la preparatoria... y hasta había olvidado al emilianito cagón de pañales que se divertía mojando las resbaladillas y poniéndoles .resistol. a las sillas de sus lombricientos compañeros de salón. fue hace como ocho meses, en una visita larga en casa de los .ex/hacendados. de mis padres... bajé del coche y un tipo con aspecto hippie, cabello muy rizado, pantalones de pana café, ojos claros, sonrisa de lado, piel morena parejita, un piercing en una ceja y su manota bien plantada en la cola del auto. "¿miriam, qué ya no saludas a los amigos?" (igualado de cuarta, osea qué le pasa? le puso su mano sucia a mi coche! pensé por dostres segundos cuando el maldito sonreía de una manera aplaudible y me miraba fijamente con sus ojos miel) "no te recuerdo a decir verdad. ¿me das permiso?" "mmmta miriam, ya ni la chingas... pero si parece que fue ayer cuando parecías un banana split con tanto chochito y monería con que te arreglaban los vestiditos! gacha! mejor dime que eres fresa y no quieres hablarme! ¿ya me perdonaste por haberte mojado aquella vez? supe llegaste hace poco, me contó la .chela. ("cómo madres puede ser tu amiga esa vieja"? pensó) y vine a verte. sigo viviendo cerca de tu casa, pero pues tú siempre viajas... no habíamos platicado más que esa vez de la posada que se hizo hace como cinco años". "¿hace cinco años? emilianooo?" "sí, ese mero!" "si, si recuerdo la posada... pero no sabía que eras tú.. nunca dijiste tu nombre." "¿y cómo iba a decírtelo? no parábamos de burlarnos de .doña concha. cuando se cayó con todo y piñata jajaja! te acuerdas?" "jajaja, claro! ¿me ayudas con estos libros?" "¿quieres tomar un café?" "me gustas" "yo no estaré mucho tiempo aquí" "llevamos saliendo casi un mes, faltan dos meses para que te vayas miriam" "tengo que irme" "quédate" "te quiero" "no me sueltes" "despeinado" "fresa" "mamoncita querible" "zarapastroso mío" "te juro que te esperaré" "háblame cuando llegues" "¿cuándo nos volverémos a ver?"
....... "malditos desencuentros"