viernes, 18 de enero de 2008

corazón del 38

como si las sangre arterial no oliera
así son las divagaciones y alientos para que nada se cuele
sutiles, lentas, queribles... en aumento constante hacia un aire inconfundible.

terriblemente cerca entre bits y lags dándose pruebas de afecto
una linealidad y conjugación de tiempos en donde las horas ya nada entienden
los pretéritos a veces son presentes
los futuros se copreteritan para que puedan ser subjuntivo....
no quieren dejarse, no ahora.

la piel se estira taaaaaaanto que no hay lugar para grietas
nada duele. hay abismos blancos.
un hospital pidiendo con tantos silencios que mi metrómomo ya no palpite tanto.
¡calma! ulula tibieza en mis lóbulos, en los resquicios de mi cuello y hasta en los fantasmas que siempre he sabido se acurrucan detrás del refrigerador.

nada dará vueltas, doy y recibo.
en las esquinas la gente se besa, se mata, se adula y se destroza.
en casa coordino tres vértices para amar y el restante es el descanso de algún duende.
por si la presión falla, por si el sol no se asoma, por si mi fé está a punto de estallar y todo oscila en contrariedades de puros bits y condenadísimos lags.

déncs rai. dáncs eguén.