minutos lamiendo el lóbulo izquierdo.
poquita mantequilla derritiéndose en el pan.
los miedos son pequeños, más no diminutos.
sueños chiquitos, mucho amodorramiento.

dante.


de una circunstancia a la otra:
pidiendo excusas, tolerando tanta lactosa.
un traspié exquisito
(de los que hacen volver la mirada, terrible-infinito).
en la central duele el coxis asociado a las salas de espera,
el hiss de tantas rueditas sobre el plano destino.
el tope con pared, el doler tanto-chocar con la frente.
lo macizo que están los madrazos.
me arden las manos y soy la única que sangra.
¿a dónde viaja reyna?
-me quedo directa viendo los ojos verdes paliduchos del vendedor-
- ¿y si mejor no viajo? ¿y si tomo un camión directo a la fregada?
¿Torréon, Monclova, Sonora, Aguascalientes... a dónde, a dónde?
paliverdí sin poder decir nada.
sentí lo que han de sentir los gatos: tanto pelo atorado en la garganta.
no era un nudo, eran pelos asfixiando lo poco mío. lo que quedaba.
(es justo en el ombligo. la presión es honda. escalofríos)
(y no es que ya no quiera seguir, estoy cansada)
(allá no se consiguen las verduras para el caldo. ¿será buen lugar? no, mejor no)
(¿y si él no está bien?) (¡coño! el viaje, coño, el viaje. a él que se lo cargue ... . no, nada)
(la opresión en la panza. retorcijones. los pelos otra vez)
(ni una sola llamada) (¿porqué no llama?)
(¿y si lloro? pero, ¿cómo?) (toda somática)
(debe haber sentimiento-¿dónde muñeca, dónde?) -basca - ((bajo llave. todo bajo llave))
[basca-basca-basca ... ]
....
¿vas a viajar linda?
- sí, don. ahorita vuelvo.