lunes, 16 de noviembre de 2009


go
ma serial



mandrágora
semáfora
misógina
semántica
malévola
...
sola, ahora pequeñamente sola
meticulosa
sacudida por muchos
mártir de círculos
sonrisa perfecta
...
mansa al hombre
sombra de manchas perdidas
m, con eme debería empezar tu nombre
si la burla no fuera tanta
merecerías un cambio oficial
siempre que decir la verdad, pudieras
...
mi querida ausente
sin sueño aquí, sin tus ojos latentes
mi cielu perdido. mi cielu siempremente querido
sin remitente, sin posada, sin pesebre

(y de repente, la luna llora)

sábado, 14 de noviembre de 2009

aquelarre




tanto pasa el tiempo
que no lo noto
lo pierdo mirándote hablar
escuchando tus palabras bien dichas
un tú sabedor, pronunciador de la "uvé" cuando es debido
eres ortográfico, eres voz melosa.

vienes en acetato,
serie polaroid, prismacolor
y es tu vaho, reacción exotérmica tuya:
todas las veces de tu labios parlantes a mi oído
el recorrido lento antes de cerrar los ojos
antes de soñarte
antes de todo, menos de tí.

analizo
descompongo y armo
¿habrás hecho brebajes?
¿serás brujo de san carlos?
¿te he de querer?
¿por qué aún tengo la sensación
de un "tí" pidiendo refugio mientras
ríes, predicas y te doy entrada?

hay alevosía, ventaja..
y es que tienes la boca bien puesta.

domingo, 25 de octubre de 2009


y ahora finges:
te gusta música que jamás te hubiera gustado antes.
y eso que con la música nosotros nunca jugábamos.


antes más que antes
como ayer.


jueves, 15 de octubre de 2009

.ca.

eran color miedo.
un triste misterio detrás de la mica plástica.
los busqué muchas veces.
mientras el café se enfriaba,
mientras las películas aburridas me adormecían,
mientras quería contarte: una, dos, mis cuatro vidas.


y es que en la noche
por milésimas de medio parpadeo
tus ojos faro de vocho,
tus ojos remate de sastre,
tus ojos color siempre de temporada
bajaban en picada hacia los míos


eso sí, el lapso era corto
miradas-nanosegundos
mis sentidos alerta
tu respirar agitado
la voz entrecortada
la sacudida de las llaves
nuestro educado "adiós-mañana te veo".


(me dejabas en casa,
cerraba la puerta,
esperaba unos segundos.
abría la puerta y te veía partir.
a lo lejos caminabas meneando la cabeza,
otras veces,
tus manos dentro de la sudadera.
pero siempre hacia la dirección norte.
ya que yo estaba en el sur.
donde tenía que estar)

martes, 13 de octubre de 2009

No dejes que muera hoy el Sol,
no dejes que salga sin tu amor,
que si lo haces no podré
odiarte como ayer.

Hace tiempo que no canto aquí,
no creo que me pueda decidir
a buscar tu perfume,
despertar mi sentir.

Ódiame un poco y vuelve a mí.
Si escondes tu tesoro es cerrar y abrir.
Pero tengo los días contados y tú tambien.
Háblame de lo que has visto solo, luego escúchame.
Luego escúchame.
Hace tiempo que no canto aquí,
no creo que me pueda decidir
a buscar tu perfume,
despertar mi sentir.

Ámame un poco y sal de aquí.
Si me entregas tu tesoro es dolor y morir.
Pero ya no quedan días contados ni tampoco a tí.
Cállate no digas lo que has visto, luego déjame
luego déjame, luego déjame, luego déjame.

Ódiame un poco y vuelve a mí.
Si escondes tu tesoro es cerrar y abrir.
Pero ya no quedan días contados ni tampoco a tí.
Cállate no digas lo que has visto, luego déjame.

Los Tres-Cerrar y abrir

...








domingo, 27 de septiembre de 2009

.mái oún.

y es que la historia me ha declarado la guerra.
y es que sé leer sus ciclos y descrifrar cuando pueden repetirse.

¿qué podría decirnos del pasado?
-que sé más de lo que tu sabes del mío-
-que me siento poderosa sabiendo lo que has hecho sin decírmelo-

miércoles, 16 de septiembre de 2009

metrónomo

el cuerpo es blando
llano y con pequeñas curvas
su efecto, pesado.
unas cicatrices adornan la piel morena
la rubéola, la varicela, la escarlatina
dejaron su paso al tacto

más dentro, en las carnes
se enraiza tejido fibroso,
fuerza magra,
durezas.
tejido suave hecho para deleitar.
bordes y comisuras con remates de escondite.

y como un redoble se deja llegar un eco
a veces doble, a veces triple, a veces ni redobla.
pero hoy enmudece
la alerta corpórea emite señales
escalofríos, espasmos.
las comisuras cierran entrada.
aquellos tejidos firmes, dignos de esculpir
dejan de sentir.
llega una muerte pequeña.
fotografía instantánea.

y ya no hay eco.
un silencio corto y a la vez ínfimo.
hormigueantes los sentidos
el chisme corre dentro y fuera
corre diciendo que el metrónomo se ha detenido.

trato de navegar,
todo apremia,
a pesar de ser un leucocito,
el mar rojo escasea.
me quedo indecentemente parado en miembros tiesos
y me pregunto si estoy dentro de un hombre o una mujer.
subo, trato de luchar contra la poca corriente,
hay mucho vacío, mucho que arrastra a coagularme
sigo hacia arriba, veo en mi carrera resquicios muchos donde viví:
lugares tibios donde los sonidos eran música
y no pasa nada, lo rojo sólo gotea
empiezo a asfixiarme.
hay cero redobles...

inconscienmente observo que he llegado a donde quería
veo el metrónomo al fin.
y en mí casi todo yace inmóvil
apenas puedo contemplar
es un bulto grande, su color es plata
más bien muchos círculos pequeños sobre la roja superficie
algunos filamentos punzantes del mismo color salen de un extremo a otro
pero es rojo, de cerca se mira aún más rojo...
y comienzo a opacarme
a recordar en susurros las viejas músicas
a divagar que esa música tenía una intérprete,
donde mis escondites tibios eran resguardados
por ese rojo y a la vez muy plateado tambor.