domingo, 25 de octubre de 2009


y ahora finges:
te gusta música que jamás te hubiera gustado antes.
y eso que con la música nosotros nunca jugábamos.


antes más que antes
como ayer.


jueves, 15 de octubre de 2009

.ca.

eran color miedo.
un triste misterio detrás de la mica plástica.
los busqué muchas veces.
mientras el café se enfriaba,
mientras las películas aburridas me adormecían,
mientras quería contarte: una, dos, mis cuatro vidas.


y es que en la noche
por milésimas de medio parpadeo
tus ojos faro de vocho,
tus ojos remate de sastre,
tus ojos color siempre de temporada
bajaban en picada hacia los míos


eso sí, el lapso era corto
miradas-nanosegundos
mis sentidos alerta
tu respirar agitado
la voz entrecortada
la sacudida de las llaves
nuestro educado "adiós-mañana te veo".


(me dejabas en casa,
cerraba la puerta,
esperaba unos segundos.
abría la puerta y te veía partir.
a lo lejos caminabas meneando la cabeza,
otras veces,
tus manos dentro de la sudadera.
pero siempre hacia la dirección norte.
ya que yo estaba en el sur.
donde tenía que estar)

martes, 13 de octubre de 2009

No dejes que muera hoy el Sol,
no dejes que salga sin tu amor,
que si lo haces no podré
odiarte como ayer.

Hace tiempo que no canto aquí,
no creo que me pueda decidir
a buscar tu perfume,
despertar mi sentir.

Ódiame un poco y vuelve a mí.
Si escondes tu tesoro es cerrar y abrir.
Pero tengo los días contados y tú tambien.
Háblame de lo que has visto solo, luego escúchame.
Luego escúchame.
Hace tiempo que no canto aquí,
no creo que me pueda decidir
a buscar tu perfume,
despertar mi sentir.

Ámame un poco y sal de aquí.
Si me entregas tu tesoro es dolor y morir.
Pero ya no quedan días contados ni tampoco a tí.
Cállate no digas lo que has visto, luego déjame
luego déjame, luego déjame, luego déjame.

Ódiame un poco y vuelve a mí.
Si escondes tu tesoro es cerrar y abrir.
Pero ya no quedan días contados ni tampoco a tí.
Cállate no digas lo que has visto, luego déjame.

Los Tres-Cerrar y abrir

...








domingo, 27 de septiembre de 2009

.mái oún.

y es que la historia me ha declarado la guerra.
y es que sé leer sus ciclos y descrifrar cuando pueden repetirse.

¿qué podría decirnos del pasado?
-que sé más de lo que tu sabes del mío-
-que me siento poderosa sabiendo lo que has hecho sin decírmelo-

miércoles, 16 de septiembre de 2009

metrónomo

el cuerpo es blando
llano y con pequeñas curvas
su efecto, pesado.
unas cicatrices adornan la piel morena
la rubéola, la varicela, la escarlatina
dejaron su paso al tacto

más dentro, en las carnes
se enraiza tejido fibroso,
fuerza magra,
durezas.
tejido suave hecho para deleitar.
bordes y comisuras con remates de escondite.

y como un redoble se deja llegar un eco
a veces doble, a veces triple, a veces ni redobla.
pero hoy enmudece
la alerta corpórea emite señales
escalofríos, espasmos.
las comisuras cierran entrada.
aquellos tejidos firmes, dignos de esculpir
dejan de sentir.
llega una muerte pequeña.
fotografía instantánea.

y ya no hay eco.
un silencio corto y a la vez ínfimo.
hormigueantes los sentidos
el chisme corre dentro y fuera
corre diciendo que el metrónomo se ha detenido.

trato de navegar,
todo apremia,
a pesar de ser un leucocito,
el mar rojo escasea.
me quedo indecentemente parado en miembros tiesos
y me pregunto si estoy dentro de un hombre o una mujer.
subo, trato de luchar contra la poca corriente,
hay mucho vacío, mucho que arrastra a coagularme
sigo hacia arriba, veo en mi carrera resquicios muchos donde viví:
lugares tibios donde los sonidos eran música
y no pasa nada, lo rojo sólo gotea
empiezo a asfixiarme.
hay cero redobles...

inconscienmente observo que he llegado a donde quería
veo el metrónomo al fin.
y en mí casi todo yace inmóvil
apenas puedo contemplar
es un bulto grande, su color es plata
más bien muchos círculos pequeños sobre la roja superficie
algunos filamentos punzantes del mismo color salen de un extremo a otro
pero es rojo, de cerca se mira aún más rojo...
y comienzo a opacarme
a recordar en susurros las viejas músicas
a divagar que esa música tenía una intérprete,
donde mis escondites tibios eran resguardados
por ese rojo y a la vez muy plateado tambor.

jueves, 27 de agosto de 2009

viernes, 7 de agosto de 2009

freno de mano.

en un deletreo siempre cometo los errores de siempre,
me provoca el más íntimo nervio pensar en c de cordura o en s de simple.
ser cortés o severa
conforme o simpática.
saberte cachondo y soez.
deletreo de mala gana, rezo en mis adentros.
me pongo como sabes que me pongo.
no admitiré lo mucho que me pesa volar ahora
veo letras muchas, palabras concretas y risueñas.
admiro risas y cabellos dispares con orzuela.
camino por telarañas.
el pájaro de acero ha despegado
la cabeza suena, retumba repitiendo voces enterradas.
no siento turbulencia, veo cúmulos clavados en las aletas de un aparato medieval.
busco una bolsa de mareo
busco con apuro la salida de mis síntomas...
-búscame algo donde escupir- le digo al abuelo, con v de vacío, con d de desesperanza
donde vaciar con b, con ganas de botar
con ganas de gritar que duele este aterrizaje
con ganas con h, de hundirme lo más blando posible
con sacudidas mordaces que logren despertarme de un instinto grave
de un aferramiento viral, mortal.
de este sueño letal que no urge en decepcionarte.