esto de caminar, me cansa pero me gusta. lamentablemente no caminé por la misma ruta y me perdí un espectáculo. debajo de aquella banca de parque (esa que nada tiene que hacer en esa banqueta sucia y deforme) yacía un sobre arrugado que una mujer tras haber digerido ese "ya no podemos", "es lo mejor", "esto ya lo sabías","no"... lloró y se tambaleó de dolor ahogado. agua salada, suspiro sumergido, golpes directos a la boca del estómago. pum! todo silencio. el único público: la deforme banqueta.
la mujer se ladeó las sandalias un par de veces porque la banqueta no ha recibido mantenimiento desde la última vez que el partido "comecuandohay" pintó las palmeras de cal y trató de resanar los huecos con cemento donde ya varios pies se han fisurado.
su hombre, caminó muy firme con su andar de "ja! yo gano" solo hasta llegar a la primera cuadra, después de la segunda.... cuando ya iba lejos, ya muy distante de la banca de parque, volteó, miró si dejaba rastro y vió a la mujer sacando su sandalia de un hueco en la banqueta. sintió como un abrevadero en la garganta, pero siguió su camino.
el papel era arrugado pero lindo. era papel fabriano, un papel que usan los pseudoartistas para trazar sus refinadas líneas que conformarán una obra digna de museo. “mauricio” decía con una letra impecable. contenía un papel finísimo que yo podría describir burdamente como papel albanene, con ribeteados en letra manuscrita y frases de amor. como sello, un beso carmín y un “te amo ” con letra de fina estampa que jamás desprenderé al momento que tenga que decir esa frase.
¿cómo sé esta historia? ¡se me perdieron mis argollas para mi nuevo pearcing!... me hice las dos perforaciones que quería en casa de jaime, el mono que estudia filosofía, el se gana sus días haciendo pulseras y malhaciendo pearcings. es mi amigo y se ofreció a regalarme y ponerme nuevas argollas sin cobrarme. me platicó del lugar, de la banca por la que siempre paso y me habló con mucho sentimiento sobre la mujer llorosa. la historia fue cruda y muy simple: dos cachetadas y un adiós. ambos se fueron zumbando como arrancones de auto.
es cierto, decidimos cambiar la historia mientras las dos argollas me provocaban lagrimear mi imaginación. jaime había fumado mucho, yo había pasado un mal día... platicar de lágrimas ajenas nos hizo bien.
nunca ha sido malo inventar, menos cuando duele. duele profundamente.

BUENÍSIMO ESCRITO...
ResponderEliminarGRACIAS POR IR A MI BLOG Y DEJAR TU INTERESANTE COMENTARIO
UN ABRAZO
ANDREA
Me parece haberlo leido en tu blog viejito, esta muy bueno el relato, imagino toda la descripcion. Sale pues pase un ratito a visitar jejeje.
ResponderEliminarAna... capicua.
ResponderEliminarmuy buen texto, buena historia salamndriana como tu! =D Y el fotolog! Bueno a ver cuándo se hace la platicada real!
ResponderEliminarLo que más me caga es que por más que inventemos historias lindas, chidas, la realidad toma venganza.
ResponderEliminareeee somos vecinas! yo vivo en la misma colonia!!!! jajaja chin y ayer no estaba por aqui a esas horas, pero me da emocion que nos veremos mas pronto! tu dices sapo! =D del texto ya te habia dicho que e sbuenisimo y lo volvi a leer ;)
ResponderEliminarhistorias de sangre y horror...
ResponderEliminarno diria que es inventar.. yo diria que es "exagerar"... lo hago muy amenudo en mi blog...
ResponderEliminarun beso
Eah si, conectame a tu amiga jajaja. Hoy estuve instalando el servidor de la empresa y no estuve en mi escritorio, por eso no estaba disponible =(
ResponderEliminarSiii, hagamos una bandaaaa!!!