lunes, 5 de enero de 2009


quiero que sea.

los puntos cardinales,
un ojo este, otro oeste.
tu boca bendita en el sur,
esa frente miedosa, mi norte.


21 vueltas en febrero
13 ferias en el mes del canicular.
torpeza que no da olor a nuestra rosa
mucho más de 4 vientos si sonríes.

sé parecerte borrosa,
mis formas te disgustan y sabes padezco dislexia
¿que me quieres anacrónica?
no, no busques entenderme vida, vida perpetua, vida ventura.
cada palabrimía malpuesta galopa en una chinga temible,
se acelera, se acalora por derramarse completa…
tiene algo de éxtasis por llegar pronta, en serte presta,
pero no, no en que quiera entiendas(me), sino que dediques el tiempo, vida mía.
que vayas lento, frunciendo el ceño-parpadeando-lubricando tus faros de vocho,
leyéndome entera. e-n-t-e-r-a. que pasen dos-veinte segundos.
tic-tac. tic-tac.
pensándome quedito.
yéndote a dormir.
un esfínter bendito.
dudas en paquetes celofán azul.
dudas olor a mí.

3 comentarios:

  1. Yo quisiera volver a ser un punto cardinal.

    Cada palabrituya llegará en su momento, sin galope. Quedito.

    Nice Salamandra, nice.

    ResponderEliminar
  2. llegué hasta aquí al azar y he seguido rondando por este rumbo más de cuatro veces

    me gustan tus letras

    ea

    ResponderEliminar
  3. Chido chido...

    Cuando la palabra hierve en deseo de derramarse y no se puede, es de las sensaciones más puras y electrizantes de nuestra vida... es puro deseo.

    :D Besos con babas!

    ResponderEliminar