lloviendo llorar
...y se mueran de repente los peces,
-¡que quede uno!-
y las cabras retocen violentas,
fluya sangre, humores rocen todas las fosas,
pero que dejen a una, sólo una...
y moja que moja.
de lágrimas se llenan las risas.
el azulejo frente al retrete que habla: huellas, marcas.
mariposas que asustan cuando te has ido.
golpes secos a la entrepierna.
chorros miles, delgados, llenos de ausencia.
juro [te] con mimos, desaliños y torpes tormentas.
juro con finura que no duele el no tenerte.
me desprendo en figuras tersas, en arañazos nocturnos...
en filosas mordidas que recuerdas cuando tocas la base de tu cuello.
sin más ni más acepto que camino en lo ancho de todo esto
que las cobijas arropan lo inaudible
que los jadeos se contienen y viajan a la impotencia.
sin más ni más miro lo cobarde de lo mío,
lloviendo la nube llora...
y en esta fila, me desespera no mirar esos rulos cafés.
y las cabras retocen violentas,
fluya sangre, humores rocen todas las fosas,
pero que dejen a una, sólo una...
y moja que moja.
de lágrimas se llenan las risas.
el azulejo frente al retrete que habla: huellas, marcas.
mariposas que asustan cuando te has ido.
golpes secos a la entrepierna.
chorros miles, delgados, llenos de ausencia.
juro [te] con mimos, desaliños y torpes tormentas.
juro con finura que no duele el no tenerte.
me desprendo en figuras tersas, en arañazos nocturnos...
en filosas mordidas que recuerdas cuando tocas la base de tu cuello.
sin más ni más acepto que camino en lo ancho de todo esto
que las cobijas arropan lo inaudible
que los jadeos se contienen y viajan a la impotencia.
sin más ni más miro lo cobarde de lo mío,
lloviendo la nube llora...
y en esta fila, me desespera no mirar esos rulos cafés.
sí, un tera nada más.
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