.bar.
a mi lado hay un lugar
una silla labrada en nogal
un encuadre perfecto
entre la cercanía a mis faltas
y las pocas horas restando a la ausencia.
a mi lado había un lugar,
suplicante a gritos "hazme el favor de ocuparlo"
tócame la mano, roza mi dedo meñique
aprieta mi palma, dime que existo.
desliza tu tibieza sobre pura epidermis,
dime que tengo un nombre, repite mi apellido.
así me llamo, así te siento.
a mi lado hay un puto lugar
que suplica a gritos dolosos, lo penetres,
lo hagas tuyo.
olvidándose de minutos medidos en segundos
de aquellas horas eternas forjando una historia pasada
como si ese tiempo fuera infinito,
como si aún no hubieras cortado de tajo,
como si la mecha estuviera aún cuando la has escupido a descaro.
a mi lado, te juro había un lugar
un lugar labrado en nogal, con espera vigente
con liberación al portador, girado a tu nombre...
a mi lado, estaba ese lugar
y enmedio de tantas notas y sabor
hallé brisa en una mano ajena
calor en sonrisas extrañas
y me sentí limpia y me sentí serena
y como si nada, el lugar tuyo, así de fácil:
fue, vino y se ocupó.
fue a la salida del bar
la soledad se extravió y mi mano brillosa... sola no quedó.
Eres muy buena, deberías animarte a buscar una beca u algo.
ResponderEliminarUn abrazo.
eso estuvo bonito.
ResponderEliminar...sola no quedó. No.
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