domingo, 2 de agosto de 2009

.Carta a llé.
Pedir no morir
para cuando me sepas, noche
habré doblado en alguna esquina de su cuerpo
habré comprado lágrimas, gas, sus besos

el otrora enemigo siempre al acecho

manso, entregado, vigilando nuestro sueño.

de los molinos altos, color oro,
emanan punzando los esclavos del silencio
tus dolores primeros, mis jadeos mezquinos

nuestros múltiples miedos:

...cuando huí de casa sin dinero

...cuando recuerdas la vil puñalada en tus adentros


no sabemos conjungar
entre ¨putas tristes¨ me retuerzo y hasta
ahora lo escribo.
entre imperativos y subjuntivos conocemos lo corto,

lo dulce, esto que ya no es placero.


ruedan como monedas raídas
como batas de pendejo fariseo
tu voz ronca y la mía pasiva
dentro de líneas forzadas… solas, sin fuego.

[asiduas, regadas, delgadas e imperceptibles]

... una línea constante de verbos
...

.de escuálidos pasados. llenos de grasa. sucios por las caricias del tiempo.


.el presente recién encarnecido, obediente. listo a la sensualidad de dos-tres encuentros.

.y agradece así el hoy a los ayeres, justo cuando me detengo a saciar la sed vieja que traigo.


.bebo justo allí con esa desesperación que atranca la quijada, que ordena a mis colmillos crujir sobre la base de tu cuello.


.sobre la base inexistente, base en la que ya no creemos.

4 comentarios:

  1. Debo decir que es de lo mejor que has escrito. Está por demás decir que debes publicarlo. Muy buen texto en todos sentidos.

    ResponderEliminar
  2. esta de wooooooooooooooooooooooow miga kierote harto

    ResponderEliminar
  3. y me quedé corta, corta con un pinche texto que ni puede retozar lo que ahora intenta ser anacrónico.

    ResponderEliminar
  4. Considero que este poema confirma lo que todos ya sabemos: eres enorme, pura y natural.
    Creo más bien, este junto con todo lo reciente, pude ir ya conformando un poemario.

    ResponderEliminar