miércoles, 1 de abril de 2009

de la sangre.
va y escurre.
los tirones en el cuello,
los falanges entumecidos... mala postura.

háblale al vecino.
no hagas muecas, vé, díle.
abre la puerta.

y es que sigue escurriendo,
los hilos rojos acarician los lunares cercanos al pubis.
los ojos no titilan, quietos. no quiero decir muertos, sólo quietos.

¿qué te dijo? habla, carajo! dime.
voltea, mírame a la cara. no llores. ¿qué te dijo?

-mamá, ese cadáver lleva días contigo. la casa huele mal.
las llaves de la puerta están en tus pechos. no puedo hablar con el vecino desde la reja. no me escucha, te juro que no me escucha-

lunes, 23 de marzo de 2009

gato muerto

hablaré poco de tí
porque aún te guardo respeto.

anoche no quise verte doblar la esquina
pensé en ecos. en una voz perpetua para no olvidarte.
ví tus ojos feroces llenarse de coloradas ganas,
me vi dolosa con estas ganas de no quererte,
con ganas de dejarte pasar,
con ganas de mostrarte mundos donde todo lo que quieres, se pueda.


creo que me dió tristeza observar al gato
lo miraba tremendamente al despedazarse porque te ibas.
no quise llamarlo y traerlo de nuevo al portón,
dejé te siguiera, te lamiera el rastro para luego contarme tus rumbos.
te ví bajando la mirada y doblar tu andar para darle la última caricia.

escuché tu silbido para que aquel taxi se detuviera
bien seguro ese chiflido, el gato espantado.

yo solo escuchaba, observaba al gato.
subiste al taxi. el gato maullaba.
tu llorabas, yo lloraba. la puta despedida sin vernos.
quisiste irte por eje central. el gato maullaba tu retirada.
el taxi echaba reversa. yo con un desgarre lento en la garganta.
el gato te gritaba, te decía: no me dejes, coño! no te vayas!
llanta trasera con ese obstáculo blando.
un maullido ahogado. el last one.
un "puta madre" dicho con tu voz grave y tersa
el taxista preocupado.
yo consciente de que mi gato ha muerto
y de que viajas directo a un nunca
a un "tu no volverás".

viernes, 13 de marzo de 2009

va. y de rebote.

tengo un sueño atrapado bajo el párpado izquierdo, un amor roto en el barandal.
sueño que moriré bebiendo las palabras desgastadas de una soledad silenciosa.
y tu silencio... shhh, siempre a hurtadillas.
quisiera verte a diario, entre las hojas del libro de aquel hombre.

mis neuronas se suicidan con cada dosis de recuerdos, "de que me gustas, es verdad".
shhh. silencio cabrón en mis días pirata, en mis días sin tus noches.
y los brazos cargados de inocencia tras la lujuria de mis ojos.
te quiero lleno de dudas, con tu ingenuidad atada a mis tobillos, con la maleza trenzada en mis cabellos negros.

te quiero sin palabras, con la mano derecha en el corazón y la izquierda en ....


QUERENCIA cargada de música. amor al pesto sin condimentos.
me enamoré una mañana de verano, cuando te miré afuera de [llu nóu].
te quise tanto cuando te cortaste el cabello, cuando "me mirabas de reojo en los conciertos, cuando tu mejor amigo halagó mi belleza y te alejaste disgustado".
te he querido con tu apellido, con la infancia que te llena, te he querido mintiéndome.
secretitos tiernos. tus secretos de secundaria. y hoy sé que te quiero, aunque lo niegue para creer que ha valido la pena seguir tus pasos persiguiendo tu bendita ausencia.

nunca debí besarte.
ahora, por tu culpa, tu culpísima, deberás vivir con mi corazón escondido en tu bufanda.

jueves, 26 de febrero de 2009

epitafio

a la uvé perfecta, para tí Manuel.


hay mucho que decirnos.
vernos.
palparnos.
hacernos.


(yo)
hay mucho que hablar
hechos.
hechizos.
hormas.
humores.
humo, exhalarlo en tu boca.

(tú)
hay mucho que vernos
acariciarnos.
tomarnos.
mordernos.
tenernos.
destrozarnos.
llorarnos.

hay mucho que te da miedo.
volvernos ciertos.
necesitarnos.
disponernos.
despertarnos.
comernos.

no creas.
nunca entiendas lo que creas.
siente [me].
estoy cerca. siente [lo].


vampiro, adiós.

miércoles, 18 de febrero de 2009

en tu ceja.

¿has visto el cuadro de la creación?
así de lejos estábamos.
una micra separaba que tu piel se derramara sobre la mía.

éso ya es antes.

ahora sólo me importa ésa.
me importa esa cejita pequeña
esa ceja partida de madre
quietecita y dispuesta a aprender.

domingo, 8 de febrero de 2009

sábelo, cabrón.

no te quiero siendo la mola
que inmola la molienda
que yace debajo de tus carnes,
de esas carnes enraizadas
desdobladas donde vive tu lengua,
tu boca.

te quiero sencillamente,
sin deshoras,
con desvelos cargados si te pienso.

te quiero sin desvaríos,
con certeza, con derechura.
te quiero con violencia premeditada
con salvajes caricias.
no te quiero con mesura.

y sí te quiero, sábelo bien,
te quiero cuando salgo al balcón,
cuando como cereal y las hojuelas forman tu inicial.
cuando tomo el metro, cuando las luces iluminan la entrada de casa.
y es que te vuelves incontrolable en mis adentros...
y te extraño, y a la vez te quiero.
si quererte es extrañarte.
puta madre! cómo te extraño.

jueves, 5 de febrero de 2009

lloviendo llorar


...y se mueran de repente los peces,
-¡que quede uno!-
y las cabras retocen violentas,
fluya sangre, humores rocen todas las fosas,
pero que dejen a una, sólo una...

y moja que moja.
de lágrimas se llenan las risas.
el azulejo frente al retrete que habla: huellas, marcas.
mariposas que asustan cuando te has ido.
golpes secos a la entrepierna.
chorros miles, delgados, llenos de ausencia.

juro [te] con mimos, desaliños y torpes tormentas.
juro con finura que no duele el no tenerte.
me desprendo en figuras tersas, en arañazos nocturnos...
en filosas mordidas que recuerdas cuando tocas la base de tu cuello.

sin más ni más acepto que camino en lo ancho de todo esto
que las cobijas arropan lo inaudible
que los jadeos se contienen y viajan a la impotencia.
sin más ni más miro lo cobarde de lo mío,
lloviendo la nube llora...
y en esta fila, me desespera no mirar esos rulos cafés.